sábado, 19 de febrero de 2011

EL FUTURO DE BAHREIN EN LA PLAZA DE LA PERLA


El Reino de Baréin :(árabe: مملكة البحرين, Mamlakat al-Baḥrayn) o simplemente Baréin, es el país más pequeño de la región del golfo Pérsico. Está integrado por un archipiélago de treinta y tres islas, de las cuales la mayor es la isla de Baréin. Comparte fronteras marítimas con Catar por el sur y el este, y con Arabia Saudita por el oeste y el noroeste, unidos por la Calzada del REy Fahd.

El nombre árabe del país, Mamlakat al-Baḥrayn, significa literalmente «reino de los dos mares»

Baréin es una monarquía hereditaria bajo el mandato de la familia Al Khalifa. El Rey es el Jefe de Estado y el Primer Ministro es Jefe del Gobierno.

Ambos puestos están ocupados por miembros de la familia Al Khalifa, con el rey Hamad ibn Isa Al Khalifah y el Primer Ministro, su tío Khalifa bin Salman Al Khalifa. Ambos gobiernan bajo la consulta de sus ministros.

Un poder sunní sobre una población mayoritariamente chiíta puede ser uno de los orígenes del problema.

La economía esta basada especialmente en el petroleo, el gas natural, el procesamiento del petroleo extraido de Sudan, la fundición de aluminio y las fábricas de cemento. Se puede decir que el sector servicios tiene cada vez más peso en este país, Es sede de numerosos bancos, dispone de zona franca y ha desarrollado una importante infraestructura portuaria. A pesar de todo esto la renta media es la más baja de todos los pequeños estados petroleros del golfo Pérsico.

Los jóvenes que protestan en Bahréin piden un Gobierno más representativo y políticas que abran horizontes a su futuro. Pero a diferencia de otros países, sus manifestaciones están alentadas por diferencias comunitarias. Los dos tercios de sus 750.000 habitantes que siguen la rama chií del islam se quejan de discriminación en los servicios y los empleos públicos por parte de la minoría suní, a la que pertenecen los Al Khalifa, la dinastía reinante desde que se fueron los británicos en 1971.

Concentrados en la plaza de la Perla de la capital Manama los chiíes se quejan de que las autoridades han diseñado los distritos electorales para reducir su peso y exigen un sistema electoral que les dé una representación proporcional. También los liberales aspiran a controlar el gasto público y acabar con el traspaso de propiedades públicas a manos de la familia real. Unos y otros denuncian la política de naturalización, que está otorgando la nacionalidad árabes suníes con el objetivo de cambiar el equilibrio demográfico.

Las protestas actuales, animadas por la coyuntura internacional en el mundo árabe, son la continuación de las de agosto de 2010 por la detención de 23 figuras políticas y religiosas, a las que las autoridades acusaron de intentar derrocar a la monarquía tras haberse reunido con miembros de la Cámara de los Lores británica para explicarles la marginación de que se sienten objeto. Hubo varios cientos de detenidos.

La cercanía de Arabia Saudí e Irán explican la importancia estratégica de este archipiélago de una treintena de islas y apenas 750 kilómetros cuadrados. No es casualidad que tenga aquí su base la V Flota de la Marina de EEUU, lo que sin duda suma preocupación por su estabilidad.

Saludos Ñeros