jueves, 7 de julio de 2011

BIENVENIDA SEA LA LEY CONCURSAL PARA EL RACING

La Ley Concursal puede hacer que nos libremos del peor presidente que ha tenido la historia reciente del Racing.

El Racing es el perfecto ejemplo de empresa o club de fútbol que necesita acogerse a la Ley Concursar para no bajar a 2ªB. Tiene una deuda de 40 millones de euros y no tiene patrimonio, ni acceso a financiación ni un empresario que lo soporte. Por lo tanto, nadie duda que la jueza de lo mercantil de Santander va a admitir la petición del club verdiblanco.

¿Qué sucederá cuando dentro de un par de semanas entre oficialmente el Racing en concurso de acreedores?

Lo primero es que hay que acreditar la insolvencia y las penurias económicas a las que la actual directiva comandada por Pernía ha llegado el Racing. Luego tendrá que presentar una lista con todas las deudas que reúne el club y el dinero que le deben, es decir, hay que detallar el lamentable estado en el que está el Racing.

Lo siguiente lo hará la jueza pidiendo al Registro de la Propiedad que informe de los inmuebles que dice tener el club y paralizará todos los pleitos que pueda tener la entidad racinguista para evitar el descenso a 2ªB, ya que las denuncias por impago de los futbolistas se paralizan.

A partir de ese momento la jueza nombrará a los administradores, que a partir de ese momento tendrán el verdadero poder ejecutivo del club, ya que la junta directiva debe someterse a su dictado.

Los nuevos administradores auditarán todas las cuentas del club en un plazo de dos meses, y enseñarán el estado real de las cuentas de la entidad y sacarán a la luz los movimientos que generaron el agujero en el que han sumido al Racing la actual Junta Directiva.

Por último se celebrará una junta de acreedores, entre quienes están los futbolistas y a quienes se les propone reducir la deuda que el club mantiene con ellos y un nuevo plazo para cubrirla. Ellos podrán decidir si admiten el convenio que les propone el administrador o si prefieren liquidar los bienes del club y cobrar en función de los beneficios. Este último extremo no se suele producir ya que los clubes apenas tienen patrimonio y los acreedores prefieren cobrar el 60% de la deuda que no cobrar nada.

Saludos ñeros