sábado, 12 de abril de 2014

DIARIO DE UN EMIGRANTE TEMPORAL (DÍA 7)


Que el entorno imprime caracter para mi no tiene ninguna duda. El clima, la vegetación, la tierra, el aire, el agua, el paisaje o incluso la niebla pienso que puede ser determinante para que a un conjunto de personas tenga un carácter general y no otro. Pero lo la predisposición de una sola persona a imbuirse en la compresión de un determinado tipo de caracter o la influencia por contacto de ese caracter también pueden moldear la forma de pensar de las personas.

Piensa como un alemán y acabarás siendo como un alemán.

La cuestión es de donde cojes el ejemplo de lo mejor de cada caracter.

Goslar es una ciudad típica en el mismo centro de Alemania, su caótico entramado urbano, los entramados de madera de sus casas, la falta de nivel de sus paredes, los colores de sus pintarrajeadas fachadas o los apuntados tejados de pizarra muestran que todo tiene su por qué siendo una demostración del caracter propio de este lugar.

Toda una multitud de imperfeciones hacen que una cosa sea bella y perfecta para los ojos de quien le gusta, cuando el entorno te da grises pinta el entorno, la unión de imperfectos es la unión más fuerte, aprovecha tus cualidades...

No estoy tratando de alabar el caracter o cultura propio de una determinada cultura, nada más lejos de mi entención, estoy explicando mi forma de entender que cada pueblo, nación, región o ciudad tiene su Goslar, su Santillana de Mar, su Cuenca, o su fuente típica que imprimen caracter a sus habitantes o inculcan e influyen ideas o sentimientos a quienes los contemplan, disfrutan, sufren u utilizan. Aunque también dice el refrán que aunque "la mona se vista de seda, mona se queda".

Saludos Ñeros