jueves, 3 de julio de 2014

MADINA NO ES LA SOLUCIÓN

Escrito por Martu Garrote en "MartuBlog" 23-10-2112

Madina no es la solución

In Política on 23/10/2012 at 00:19
Vaya por delante que Eduardo Madina me parece un gran compañero trabajador y comprometido, un socialista al que respeto pero que no me parece adecuado para ser el Secretario General de todos los socialistas y mucho menos el candidato por el PSOE a unas elecciones generales. ¿Por qué? Os preguntaréis y como bloguera vuestra que soy os debo una explicación y esa explicación que os debo, os la voy a dar…
Lo primero que no me gusta de Madina es que ha estado amparado, tutelado y protegido por el Partido desde que sufriera el repugnante atentado terrorista en el que perdió una pierna. No ha trabajado fuera del Partido, no ha conocido más realidad laboral que la vida política y sus aledaños, no ha hecho cola en la oficina del paro, no ha sufrido para llegar a fin de mes y así, difícilmente se pueden comprender los problemas de aquellos que padecen la miseria que acarrean las políticas pro capitalismo en este país.
Lo segundo que no me gusta de Madina es que las élites oligárquicas del Partido lo protegen como el elegido para colocarlo convenientemente en primera línea cuando lo consideren formado. Prefiero aquellos que han peleado en sus municipios, en sus Comunidades Autónomas, que han ganado o perdido elecciones municipales, que han tenido que defender su posición dentro de las estructuras orgánicas e institucionales y que por tanto se han curtido en mil batallas.
Lo tercero que no me gusta de Madina es que sea el número 3 o 4 del Partido Socialista Obrero Español y que, por ejemplo, en su twitter se dedique únicamente a hablar de música, a hacernos recomendaciones musicales o artísticas. Que no se moje ni cuando llueve. Que no se le haya conocido una metedura de pata, una salida de tono, un acierto o un error.
Lo cuarto que no me gusta de Madina es la poca cintura que se le vio cuando le entrevisto Ana Pastor, periodista incisiva pero justa, que cumple con su trabajo, el de preguntar lo que realmente nos interesa a los ciudadanos y no dejar que el político se zafe saliéndose por la tangente. Eduardo pareció ofendido toda la entrevista de que alguien osara contradecir su impecable y bien aprendido discurso orgánico.
Finalmente hay un resquemor íntimo, casi personal hacia Madina que he de confesaros para resultar sincera. No puedo perdonarle que sonriera de medio lado complacido con la idea de que Alfredo Pérez Rubalcaba pretendiera echar a Maru Menéndez de la Ejecutiva Federal por unas supuestas filtraciones, que luego hubo de reconocer nuestro Secretario General que no habían sido tales. No puedo olvidar con qué fingido escándalo preguntaba ilusionado: ¿la vas a echar? como si en lugar de hablar de una compañera ejemplar lo hiciera de una enemiga feroz.
En este mundo, tan malos son los que hacen el mal como los que contemplan complacidos o indiferentes a los que hacen el mal. Demasiado resabio, demasiada mala arte en alguien tan joven, que se supone tan puro, tan modélico, el hijo predilecto de Ferraz.
Cuando has sido parte del problema desde tus inicios, difícilmente puedes ser la solución. Quiero alguien que no haya asumido las malas maneras de conducirse que tiene este Partido desde hace ya algunos años. Alguien que no haya estado en la cocina de las últimas decisiones contra la militancia: la pantomima del Congreso de Sevilla donde se conculcaron los Estatutos para no debatir miles de enmiendas reglamentariamente aprobadas por los militantes. Los sucesivos aplazamientos de la prometida Conferencia de Organización reconvertida en Conferencia Político, Organizativa y lo que sea menester.
No se quién será ese alguien que devuelva la ilusión a los socialistas, pero tengo claro que Eduardo Madina, no lo es.